Cuernavaca, Morelos. – La tarde del pasado 12 de febrero, amigos, familiares y colegas se reunieron en la funeraria Hispano Mexicana para rendir un emotivo homenaje al maestro Guillermo Monroy, un destacado artista plástico y discípulo de Frida Kahlo, quien falleció el 11 de febrero. Su hijo, Guillermo Diego Monroy, expresó que la despedida debía ser alegre, fiel a la filosofía de vida que su padre había transmitido: “Él siempre dijo que estaba en una fiesta permanente”, mencionó en una entrevista.
Celebración del Arte y la Vida
El evento fue un auténtico tributo a la vida del maestro Monroy, lleno de música jarocha, baile, risas y anécdotas. A través de la celebración, los asistentes recordaron al artista como un hombre optimista y apasionado por el arte, buscando mantener viva su esencia en cada rincón de la despedida. “Había que despedirlo alegremente, como él fue en vida, siempre celebrando”, comentó Guillermo Diego, quien organizó la ocasión en cumplimiento de uno de los deseos más fervientes de su padre.
El Jarabe Loco
Guillermo Monroy había manifestado su deseo de partir acompañado de un “Jarabe Loco”, una tradición musical y de baile popular en el estado de Veracruz. Afortunadamente, su hijo logró reunir a un grupo jarocho para darle cierre a su legado de forma festiva. El ambiente cálido y lleno de energía reflejó la manera en que el artista vivía, con alegría y siempre rodeado de gente que lo apreciaba.
“Quería evitar una velación trágica, porque no hay necesidad de eso, sobre todo con una persona como mi papá”, agregó Guillermo Diego, quien vio el funeral como un espacio para recordar los logros y la buena energía que su padre trajo a la vida de todos los presentes.
Recuerdos y Tributos
En la ceremonia, exalumnos, amigos y colegas recordaron con cariño los momentos vividos junto a Monroy. Entre los asistentes destacaron figuras como el maestro Bonifacio Brito y el artista visual Ernesto Ríos, quienes compartieron anécdotas y ofrecieron palabras de agradecimiento por la influencia de Monroy en sus trayectorias artísticas.
Las próximas semanas, se espera la realización de diversas actividades en honor a Guillermo Monroy en Cuernavaca, con el fin de mantener vivo su legado artístico y humano entre la población morelense.
El impacto de un Maestro
Guillermo Monroy no solo fue un artista respetado, sino también un mentor para muchos en la comunidad artística de Cuernavaca. Su estilo vibrante y su capacidad para inspirar a otros han dejado una marca indeleble en el corazón de quienes lo conocieron. La despedida se convierte, así, no solo en un adiós, sino en una celebración de su vida y obra.
Para más detalles sobre la vida y legado de Guillermo Monroy, consulte El Sol de Cuernavaca y manténgase al tanto de las actividades conmemorativas que se llevarán a cabo en su honor.
La música, la risa y el arte fueron la esencia de esta última celebración, honrando a un hombre que vivió plenamente y dejó una huella imborrable en la cultura mexicana. Su legado continúa, no solo a través de sus obras, sino también en la memoria de aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.