En la primera jornada de la 39 Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara), el renombrado escritor español Javier Cercas sorprendió a su audiencia con revelaciones profundas sobre la relación entre la literatura y el lector. En una charla amena y reflexiva con la periodista Elena Hevia, Cercas, autor de obras aclamadas como “El loco de Dios en el fin del mundo”, enfatizó que la literatura no solo busca plantear interrogantes, sino que es el lector quien, a través de su interpretación, otorga vida y significado a las palabras escritas.
El Encuentro con la Literatura
Cercas compartió anécdotas sobre sus primeros encuentros con la literatura, describiéndola como un “instrumento de defensa” en una vida marcada por la migración y el desarraigo. El autor recordó cómo su familia se trasladó de un pequeño pueblo de Extremadura a Girona cuando él solo tenía cuatro años. Esta experiencia de migración, según Cercas, ha sido fundamental en su vida, moldeando su identidad y, a su vez, su carrera como escritor.
A los 14 años, vivió la que él describe como su primera gran decepción, un primer amor que lo dejó marcado. Estas experiencias personales, combinadas con su amor por la lectura, lo llevaron a descubrir que la literatura no se trata únicamente de encontrar respuestas, sino de explorar lo desconocido. “A mis 63 años, me acerqué a la literatura en busca de certezas. Antes era un lector hedonista, ahora creo que la literatura es un placer y una forma de conocimiento”, explicó el autor.
El Rol del Lector
A lo largo de la charla, Cercas reiteró su convicción de que el lector es el protagonista indiscutible de la literatura. “Una novela es una partitura, y el lector es quien la interpreta. Cada persona da su propia interpretación, y esto es lo que hace mágica a la literatura”, afirmó. Este concepto desafía la idea romántica de que el autor es el corazón de la obra. Según Cercas, la realidad es que “un libro sin lectores es letra muerta”.
La noción de que los grandes relatos literarios son en esencia “historias policiacas” es otra de las ideas que Cercas planteó. Explicó que muchas de sus obras abordan misterios que no siempre encuentran respuestas claras, utilizando ejemplos como la famosa ballena blanca de “Moby Dick”. Aunque el conflicto y la búsqueda son esenciales, lo que realmente importa es cómo cada lector enfrenta esas preguntas y construye su propio entendimiento.
Crítica al Culto del Autor
Durante su intervención, el escritor criticó el “malentendido romántico” que impera en el culto al autor, reiterando que este enfoque limita la experiencia literaria. “El verdadero protagonista de la literatura es el lector”, enfatizó, una opinión que busca poner en valor la interpretación personal y el papel activo que desempeñan los lectores en el proceso de creación literaria.
Cercas concluyó su intervención con una poderosa reflexión sobre la vida de las obras literarias, afirmando que “cuando el lector abre sus páginas, es cuando esa letra muerta cobra vida”. Esta afirmación resuena con quienes consideran que la literatura es un fenómeno dinámico que solo se activa mediante la interacción entre el texto y su lector.
Conclusiones
La participación de Javier Cercas en la FIL Guadalajara no solo fue un evento literario, sino que fue una celebración de la interpretación personal y el diálogo entre autor y lector. En un mundo donde las distracciones son numerosas, el autor invitó a los presentes a volver a la esencia de la lectura como una fuente de placer, conocimiento y descubrimiento personal.
El fenómeno literario que representa la FIL Guadalajara continúa siendo un lugar de encuentro entre las palabras y las experiencias de quienes se atreven a leerlas, reafirmando que, al final, el verdadero protagonista es quien toma el libro en sus manos.