La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) 2025 se ha convertido en el epicentro de la literatura y el pensamiento crítico, y este año la apertura del Salón Literario Carlos Fuentes estuvo a cargo de uno de los más grandes escritores contemporáneos: Eduardo Mendoza. Durante su intervención, Mendoza ofreció una visión profunda sobre Barcelona, su ciudad natal, y la emblemática figura de Don Quijote de la Mancha, creada por Miguel de Cervantes.
La Barcelona contemporánea a través de los ojos de Mendoza
Mendoza, en su charla, no esquivó el espinoso tema de la gentrificación que ha golpeado a Barcelona en años recientes. En lugar de eludir la realidad de una ciudad transformada por el turismo, el autor prefirió reconocer que es una “ciudad diseñada para el turista”, describiendo cómo diversos factores, desde su clima hasta precios competitivos, han atraído a numerosos nómadas digitales.
"Esta es la Barcelona actual. Eso tiene, naturalmente, grandes ventajas, pero también muchos inconvenientes”, afirmó. El autor instó a los presentes a reflexionar sobre el presente y el futuro de la ciudad, enfatizando que esta transformación requiere una revisión crítica: “Barcelona es una ciudad muy literaria, que necesita contar su historia”.
Un recorrido por la historia imaginaria de Barcelona
Mendoza llevó a la audiencia en un viaje histórico que comenzaba en los ibéricos y cartagineses, hasta la época medieval, destacando una Barcelona que se reconocía por su identidad propia. El momento fundacional, según él, fue cuando el famoso general cartaginés Aníbal disputaba el poder de Roma; un hecho que, como el autor mencionó, dio pie a una identidad que debía enfrentarse a lo extranjero. Mendoza ilustró esta narrativa con la conocida anécdota de los elefantes africanos como una metáfora de una ciudad lista para luchar por su lugar en el mundo.
"Otra característica de Barcelona y los catalanes es que siempre han sabido apostar por el bando perdedor a lo largo de la historia", comentó Mendoza de manera lúdica.
Don Quijote: el visitante eterno de Barcelona
Uno de los momentos más destacados de la intervención fue cuando Mendoza resaltó a Don Quijote de la Mancha como el “visita más ilustre y más devoto de Barcelona”, un personaje nacido de la pluma de Cervantes que, aunque ficticio, ha contribuido a definir la psique de la ciudad. A través de Quijote, Medellín destacó la riqueza literaria y cultural que Barcelona ha representado a lo largo de los siglos.
Sin embargo, Mendoza también recordó un pasado más sombrío de la ciudad; el de los años de la dictadura franquista: “Fue la Barcelona en que yo nací. Una Barcelona oscura, de hambre y de miedo.” La reflexión del autor brindó un contexto necesario sobre por qué la narrativa de Barcelona es tan compleja y rica.
Un legado literario en proceso
El inventario que hizo Mendoza también abarcó una época dorada de la ciudad en la literatura, donde autores de renombre se reunían en una Barcelona que se erigía como un baluarte de la lengua española. “Eso fue para los que estábamos ahí y comenzábamos a escribir una transfusión de sangre nueva”, narró, dando la sensación de que la ciudad misma era un personaje primordial en cada historia contada.
La FIL Guadalajara 2025, dedicada a Barcelona como ciudad invitada, se erige no solo como un lugar para la venta de libros, sino como un espacio para la discusión, el debate y la reflexión crítica. La apertura de Mendoza no solo honra al pasado de su ciudad, sino que también invita a la audiencia a preguntarse: ¿cómo será Barcelona en el futuro?
Conclusión
Eduardo Mendoza, a través de su narrativa apasionada y reflexiva, logró tocar el corazón de una multitud que buscaba entender no solo Barcelona, sino también la importancia de la literatura en el cuestionamiento de la realidad. La FIL 2025 es un recordatorio de que la literatura no solo documenta nuestra historia, sino que también puede moldear nuestro destino. ¡Un evento digno de celebrarse cada año!