Historia
El Seminario de Cultura Mexicana, creado hace casi 70 años, ha estado integrado, desde sus inicios, por los mexicanos más distinguidos en los campos de la ciencia, las letras, el arte y otras expresiones de la cultura, con el fin de que como misioneros y maestros del saber, salieran a la provincia mexicana a exaltar, a llevar al pueblo de México el conocimiento universal, el saber que une a todos los pueblos del mundo.
Los fundadores procedentes de diferentes campos de la cultura, iniciaron sus trabajos por diversos lugares de México, compartieron con los maestros, estudiantes y pueblo en general sus conocimientos y les hicieron sentir que la cultura es el vínculo más fuerte que une a la humanidad.
A partir del año 1942, en el que se crea el Seminario, muchos mexicanos, igualmente valiosos que los fundadores, han retomado el deber y gozo de llevar a todos los rincones de nuestro país, la excelencia de su saber. Son ya varios, las mujeres y los hombres, que han mostrado a los mexicanos las bondades de la cultura. Un ejército brillante integrado por gente sabia y prudente han trabajado en uno de los campos más nobles del hacer humano, en el de enseñar a los demás.
MIEMBROS FUNDADORES:
Compositor controvertido, se dedicó a crear una obra musical basada en temas del folklore mexicano, combinándolos con el estilo romántico europeo de su época. Otra influencia importante en su producción es la del impresionismo, ya que junto a José Rolón los dos compositores representan la influencia más importante del impresionismo musical en México.
Entre sus obras, una de las que lo hizo famoso alrededor del mundo fue la canción “Estrellita” de la cual no recibió ningún centavo ya que, por negligencia, ni él ni su disquera registraron la obra a su nombre. La fama llegó, pero no la fortuna. Hoy en día, “Estrellita” (no confundir con “Twinkle twinkle, little star”) es erróneamente considerada una melodía de dominio público.
En su momento sus canciones fueron cantadas por los grandes cantantes del momento como Lily Pons, Tito Schipa.
Compuso para varios instrumentos, y dominó especialmente la guitarra gracias a la amistad que sostuvo con el guitarrista español D. Andrés Segovia. Fue el primer compositor mexicano cuya música tuvo proyección internacional, y su nombre fue ampliamente conocido en el extranjero. Recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1947. Murió un año después y su cuerpo fue sepultado en la Rotonda de los Hombres Ilustres en el Panteón de Dolores de la Ciudad de México.
Obtuvo notoriedad por sus narraciones ambientadas en la época de la Revolución Mexicana de 1910. Hizo estudios de médico cirujano en Guadalajara. Se inició en la escritura en los tiempos de la dictadura de Porfirio Díaz.
A lo largo de su carrera literaria incursionó en el teatro, el cuento y el ensayo crítico además de la novela, género donde obtuvo mayor reconocimiento.
Su primera novela fue María Luisa (1907). Después publicaría Andrés Pérez, maderista (1911). Fue designado jefe político de Lagos y posteriormente director de Educación en Jalisco. Tras la caída de Madero, Azuela se incorporó a las fuerzas revolucionarias de Julián Medina como médico militar. Fue entonces cuando escribió Los de abajo, la novela que le dio popularidad, publicada por entregas en 1915 y en forma de libro en 1916.
En 1942 obtuvo el Premio Nacional de Literatura de México. El 8 de abril de 1943 ingresó como miembro fundador a El Colegio Nacional de su país y en 1949 recibió el Premio Nacional de Artes y Ciencias.
Falleció en la Ciudad de México el 1 de marzo de 1952 y fue sepultado en la Rotonda de los Hombres Ilustres.
A partir de la liberación de los datos de la Fundación Nobel[1] , de los nombres de las personas nominadas al Premio Nobel de Literatura dentro de los años comprendidos entre 1901 y 1950, se ha hecho público que el poeta Enrique González Martínez, estuvo nominado al citado galardón en el año de 1949, postulado por el también intelectual Antonio Castro Leal, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y uno de los “Siete Sabios de México”. Sin embargo, como es sabido, en dicho año el Premio Nobel de Literatura le fue otorgado al estadounidense William Faulkner.
En 1922 entró en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México, la más prestigiosa institución educativa de México, la cual empezaba por primera vez a admitir chicas como alumnas.
En 1925 aprendió la técnica del grabado con Fernando Fernández Domínguez. El 17 de septiembre de ese mismo año, a los dieciocho años Frida Kahlo sufrió un gravísimo accidente que la obligó a una larga convalecencia, durante la cual aprendió a pintar. En 1926, todavía en su convalecencia, pintó su primer autorretrato, el primero de una larga serie en la cual expresará los eventos de su vida y sus reacciones emocionales ante los mismos. Contrajo matrimonio con el muralista Diego Rivera, tuvo un aborto (1932) que afectó en lo más hondo su delicada sensibilidad y le inspiró dos de sus obras más valoradas: Henry Ford Hospital y Frida y el aborto, cuya compleja simbología se conoce por las explicaciones de la propia pintora. También son muy apreciados sus autorretratos, así mismo de compleja interpretación: Autorretrato con monos, Las dos Fridas.
Cuando André Breton conoció la obra de Frida Kahlo dijo que era una surrealista espontánea y la invitó a exponer en Nueva York y París, ciudad esta última en la que no tuvo una gran acogida. Nunca se sintió cerca del surrealismo, y al final de sus días decidió que esa tendencia no se correspondía con su creación artística.
En su búsqueda de las raíces estéticas de México, Frida Kahlo realizó espléndidos retratos de niños y obras inspiradas en la iconografía mexicana anterior a la conquista, pero son las telas que se centran en ella misma y en su azarosa vida las que la han convertido en una figura destacada de la pintura mexicana del siglo XX.
Murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954. Fue velada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y su féretro fue cubierto con la bandera del Partido Comunista mexicano, un hecho que fue muy criticado por toda la prensa nacional. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas las alberga la Casa Azul de Coyoacán, lugar que la vio nacer.
El sobrenombre de “El Corcito” se debió a que se parecía mucho a un torero de principios de siglo conocido como “El Corzo” y como Ruiz era chiquito, pues le pusieron “El Corcito”. Desde la década de los veinte hasta que murió, en 1964, vivió en Villa de Guadalupe con su mujer Mercedes, con quien tuvo dos hijas. Siempre se mantuvo lejos de los lugares de moda donde residían los pintores e intelectuales, como el Centro de la ciudad, Tacubaya, San Ángel y Coyoacán. También se mantuvo alejado de los eventos sociales. Pero no era un pintor desconocido, otros artistas importantes lo apreciaban mucho y valoraban su obra. Por ejemplo Roberto Montenegro, Diego Rivera, Manuel Rodríguez Lozano. También fue amigo de Frida Kahlo y Juan O’Gorman. Estas celebridades del mundo del arte intentaban promover a “El Corcito”, pero su personalidad no se prestaba a buscar los reflectores ni el escándalo. Sólo abandonaba su taller para dar sus clases en las escuelas, en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del recién fundado Instituto Politécnico Nacional (enseñaba diseño industrial) y, a partir de 1938, en la Escuela de Pintura de Bellas Artes “La Esmeralda”, que dirigió hasta 1954.
Realizó más trabajos por encargo que obras personales. Ayudó a Miguel Covarrubias a pintar seis murales móviles para el Museo de Ciencias Naturales de Nueva York sobre el tema de la cultura del Pacífico. Hizo decoraciones murales (que fueron destruidas) en el Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica (1935) y en el edificio Souza del Paseo de la Reforma, también diseñó muchas escenografías para cine y para teatro y escribió un argumento para ballet. Presentó varios proyectos arquitectónicos, entre otros un anteproyecto para un aeropuerto central en la ciudad de México; además de varios planos y maquetas de casas residenciales.
“El Corcito” no vendía sus cuadros, los tenía guardados en un armario con la idea de heredárselos a sus hijas. Expuso en muy contadas ocasiones y mientras vivió sólo vendió tres obras. Después de su muerte, algunos de sus cuadros fueron adquiridos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
A esta temprana edad realizó sus primeras composiciones, incluyendo una misa. En el año de 1895 se va a estudiar a la Ciudad de México ingresando al Conservatorio Nacional de Música gracias a una carta de recomendación del gobierno estatal.
Entre sus maestros estuvieron Pedro Manzano (violín), Melesio Morales (composición) y Francisco Ortega y Fonseca (física, acústica y matemáticas).Este periodo fue trascendente en su vida, ya que comprendió la relación entre la longitud de la cuerda con el tono que produce por lo que al dividir una cuerda (presionando con un dedo como en la guitarra) se conseguía un nuevo tono.
Si dividimos en dos segmentos, cada uno sonará como la octava; si en tres, cada uno será la quinta, etc. Experimentando por su cuenta y utilizando el filo de una navaja para presionar la cuerda en el punto exacto, obtuvo dieciséis tonos nítidamente diferentes. En todo su trabajo posterior siguió sobre esta misma línea, estudiando cada vez más profundamente las bases física y matemática de la música.
En 1899, el presidente de la república, general Porfirio Díaz, lo escucha y decide concederle una beca para estudiar en el Real Conservatorio de Leipzig. En 1904 regresó a México y fue nombrado profesor de composición, contrapunto, fuga e instrumentación en el Conservatorio Nacional y promovido a director en 1913, año en que es admitido como miembro de la Sociedad de Geografía y Estadística de México. Organizó la Orquesta Sinfónica Beethoven y el Cuarteto de Cuerdas Beethoven.
En 1914, al caer el gobierno de Victoriano Huerta, Carrillo huyó a los Estados Unidos y se exilió en la ciudad de Nueva York, donde organizó y dirigió la Orquesta Sinfónica América. El debut de esta orquesta se realizó con la presentación de su Primera Sinfonía, teniendo tal éxito que la prensa lo nombró “The herald of a musical Monroe Doctrine” (Heraldo de la Doctrina Monroe musical).Es en Nueva York donde escribió y publicó la Teoría del Sonido 13 por primera vez.
Regresó a México, en 1918, y fue nombrado director de la Orquesta Sinfónica Nacional (1918-1924) y del Conservatorio Nacional (1920-1921) y en 1928, el Congreso del Estado de San Luis Potosí declaró el 13 de julio como día de fiesta estatal, en recuerdo del experimento de 1895. El pueblo de Ahualulco cambió oficialmente su nombre a Ahualulco del Sonido 13 en 1933. Carrillo organizó la Sinfónica del Sonido 13, conjunto en que todos los instrumentos estaban afinados microtonalmente. Es entonces que se entiendió la necesidad de construir instrumentos especiales para interpretar sus composiciones.
Murió en 1965 en la Ciudad de México. Sus restos están depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres en el Panteón de Dolores.
Fue novelista, poeta, periodista y cronista de la Revolución Mexicana, contemporáneo de Mariano Azuela y Martín Luis Guzmán.
Nació en un rancho llamado El Mamey en la huasteca veracruzana. Empezó a escribir a la edad de quince años, cuando comenzó la Revolución, conflicto que aborda en la mayoría de sus libros. Destacan Campamento (1931), El indio (1935) y Los peregrinos inmóviles (1944).
Más tarde fue maestro de literatura en la Ciudad de México. En 1921 comenzó a escribir para el diario El Universal, frecuentemente bajo el seudónimo Tulio F. Peseenz.
Hija de Antonio Anitúa Sarabia, minero, y de Josefa Yáñez Medrano. A los 10 años había ganado un concurso radiofónico y un contrato para cantar en una emisora local. Inició sus estudios musicales a los 12 años con María Aispuru de Lille, Piedad Larios, y Leonor Pérez Gavilán.
En 1905, a los 18 años ingresó en el Conservatorio Nacional de Música de la ciudad de México, siendo alumna de Gabriel Unda, Adrian Guichené y de Gustavo E. Campa. Su maestro de declamación fue Juan de Dios Peza y el de solfeo, Rafael López. En 1907 se le otorgó una beca para estudiar en Roma, en donde perfeccionó sus estudios en la Academia de canto de Aristide Franceschetti. En 1909 debutó en el Teatro Nacional de Roma con la ópera Orfeo ed Euridice de Gluck. El éxito obtenido le abrió las puertas del Teatro de La Scala de Milán, donde debutó el 17 de diciembre de 1910, a la edad de 23 años, cantando el papel de Erda en la ópera Sigfried de Wagner, obteniendo un gran éxito.
En 1911 viajó a Argentina para actuar en el Teatro Colón de Buenos Aires, con Il Trovatore de Verdi. En ese mismo año regresó a la Scala a cantar Safo de Giovanni Pacini. Al año siguiente, en 1912, cantó en el Teatro Massimo de Palermo La Gioconda; en la Sala Playel de París, acompañada del pianista José Iturbe, y en el Teatro Arbeu de México, Samson et Dalila. En los años 1913-15 graba para la Italian Columbia Records.
En 1915 regresó a la Scala y en el año 1916 cantó en el Teatro Rossini de Pesaro, en el Teatro Argentina de Roma y en el Teatro Regio de Parma con El Barbero de Sevilla en homenaje a Gioacchino Rossini en donde se le proclamó una de las mejores mezzosopranos de Italia. Hizo su gira por Madrid, Brasil, Uruguay, Chile, y Holanda. Realizó una gira con Enrico Caruso por América. Entre 1917-19 logró grandes éxitos en el Teatro Colón de Argentina y en la ópera de Río de Janeiro. En 1920, en la ciudad de Pesaro, canta la ópera La Cenerentola de Rossini y ese mismo año se presenta durante la temporada en el Teatro Colón, bajo la dirección de Tullio Serafin en La Walkira y en Saika del compositor argentino Floro Manuel Ugarte. En 1921 canta en el Teatro Costanzi de Roma, los papeles de Amneris en Aida y de Marina en Boris Godunov. Regresa a México en donde el Licenciado Vasconcelos la distinguió nombrándola Directora Honoraria del Conservatorio Nacional de Música. En 1924 estrena en Italia La Misa Solemne de Beethoven en el Teatro Augusto de Roma.
En 1934, en Turín, cantó en la Difusión Italiana. Dos años más tarde, en 1936 participó en el Teatro San Carlo de Napoles en el estreno de la ópera Liolà de G. Mullé. En 1937, nuevamente interpretó en el Teatro Colón los papeles de Amneris, Azucena y de Dame Quickly en Faltaff. En 1948 se retiró de los escenarios cerrando con broche de oro interpretando el papel de la Ciega en la ópera La Gioconda de Ponchielli, en el Teatro del Palacio de Bellas Artes.
Fue fundadora del «Seminario de Cultura Mexicana» y de la A«cademia de Música y Canto», institución que dirigió hasta sus últimos días de vida. En el Teatro de la Scala de Milán se encuentra una placa alusiva a las representaciones de la cantante. Desde su retiro hasta su muerte vivió en Ciudad de México, en la Colonia Mixcoac, en donde falleció a los 81 años el 4 de abril de 1968.
En 1921 obtuvo del Instituto Tecnológico de Massachusetts el grado de Ingeniero Eléctrico y en 1924 el grado de Doctor en Ciencias en la especialidad de Física Matemática, con la tesis “El modelo atómico de Bohr desde el punto de vista de la Relatividad General y el cálculo de perturbaciones”. En 1927, ganó la beca Guggenheim que le permitió ir a la Universidad de Berlín. Fue en Alemania donde tuvo como profesores a Albert Einstein, Max Planck, Erwin Schrödinger y Max von Laue. Al final de 1932 regresó al MIT, donde trabajó con Georges Lemáitre elaborando una teoría cuantitativa del movimiento de una partícula cargada de electricidad en el campo magnético terrestre. En 1939 se creó el Instituto de Física de la UNAM y se nombró como su director a Alfredo Baños, quien inició un programa de colaboración científica con Sandoval Vallarta en el MIT. En 1939, fue nombrado profesor titular de física del MIT, donde enseñó física a jóvenes talentosos como Richard Feynman futuro Premio Nobel de Física. En 1944 dejó su cátedra en dicho instituto al volver a México para ocupar el cargo de Director del Instituto Politécnico Nacional (que conservó hasta el año de 1947), a pesar de su nueva responsabilidad continuó sus investigaciones. De 1943 a 1957 produjo en México alrededor de 30 artículos de circulación internacional y dedicó una parte importante de su tiempo a la promoción y divulgación de la ciencia. Fue Secretario de Educación Pública en el sexenio del Presidente Adolfo Ruiz Cortines.
Ingresó en El Colegio Nacional el 8 de abril de 1943 como miembro fundador y recibió el Premio Nacional de Ciencias Exactas de México en 1961.
En Europa estudió en la Escuela Superior de Música de París; en la Escuela Normal de Música de París, donde estudió con la célebre pedagoga Nadia Boulanger así como también los cursos de interpretación de los famosos artistas Thibaud y Enesco. En Berlín donde radicó tres años (1936-1939), recibiendo en la “Hochschule für Musik” los consejos de maestros como Kulenkampf, Strub, Paul Hindemith y otros no menos famosos.
Ofreció recitales de violín en muchas de las principales ciudades europeas: Lisboa, Madrid, París, Bruselas, Amberes, Berlín y Atenas. En la República Mexicana, casi no hay ciudad importante en donde no haya dado conciertos. Su ciudad natal lo declaró a su regreso de Europa Hijo Predilecto. El gobierno de su estado le concedió la Medalla al Mérito “Clemente Orozco”.
Fue profesor en el “Nouvel Institut Musicale de Neuilly” (París) durante los años de 1928 a 1930. En la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México desde 1941 a 1964, primero como director de Conjuntos Corales, después como profesor de Solfeo y desde 1946 como titular de una clase de Violín y de Conjuntos de Cámara. Desde 1958 fue sido designado también Director de la Orquesta de alumnos de dicha Escuela. En el Conservatorio Nacional es maestro de Conjuntos de Cámara desde el año de 1943, y de violín desde 1960, cátedra que ganó por oposición. Entre 1960 y 1964 fue Director de la Escuela Nacional de Música en la UNAM. Fue miembro Fundador del Seminario de Cultura Mexicana y fue nombrado Miembro Emérito del Seminario el 16 de junio de 1986.