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Mtro. Antonio M. Ruiz Pintor (1892-1964) [+] |
Antonio Ruiz nació en 1895, en Texcoco, Estado de México. Muy joven se fue a vivir a la ciudad de México. A los diecisiete años ingresó a la Escuela Nacional de Artes Plásticas. También tomó clases de arquitectura y empezó a trabajar como ayudante de arquitecto. Entre 1921 y 1924 fue maestro de dibujo en las primarias de la ciudad de México y entre sus colegas maestros conoció a sus amigos Gabriel Fernández Ledesma y Miguel Covarrubias. En 1925 se fue para Hollywood, la meca del cine norteamericano, para aprender técnicas arquitectónicas específicas para la decoración de foros cinematográficos. En ese entonces pensaba dedicarse a la escenografía. El sobrenombre de “El Corcito” se debió a que se parecía mucho a un torero de principios de siglo conocido como “El Corzo” y como Ruiz era chiquito, pues le pusieron “El Corcito”. Desde la década de los veinte hasta que murió, en 1964, vivió en Villa de Guadalupe con su mujer Mercedes, con quien tuvo dos hijas. Siempre se mantuvo lejos de los lugares de moda donde residían los pintores e intelectuales, como el Centro de la ciudad, Tacubaya, San Ángel y Coyoacán. También se mantuvo alejado de los eventos sociales. Pero no era un pintor desconocido, otros artistas importantes lo apreciaban mucho y valoraban su obra. Por ejemplo Roberto Montenegro, Diego Rivera, Manuel Rodríguez Lozano. También fue amigo de Frida Kahlo y Juan O’Gorman. Estas celebridades del mundo del arte intentaban promover a “El Corcito”, pero su personalidad no se prestaba a buscar los reflectores ni el escándalo. Sólo abandonaba su taller para dar sus clases en las escuelas, en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del recién fundado Instituto Politécnico Nacional (enseñaba diseño industrial) y, a partir de 1938, en la Escuela de Pintura de Bellas Artes “La Esmeralda”, que dirigió hasta 1954. Realizó más trabajos por encargo que obras personales. Ayudó a Miguel Covarrubias a pintar seis murales móviles para el Museo de Ciencias Naturales de Nueva York sobre el tema de la cultura del Pacífico. Hizo decoraciones murales (que fueron destruidas) en el Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica (1935) y en el edificio Souza del Paseo de la Reforma, también diseñó muchas escenografías para cine y para teatro y escribió un argumento para ballet. Presentó varios proyectos arquitectónicos, entre otros un anteproyecto para un aeropuerto central en la ciudad de México; además de varios planos y maquetas de casas residenciales. “El Corcito” no vendía sus cuadros, los tenía guardados en un armario con la idea de heredárselos a sus hijas. Expuso en muy contadas ocasiones y mientras vivió sólo vendió tres obras. Después de su muerte, algunos de sus cuadros fueron adquiridos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. |