Mensajes e Intervenciones Mensaje del C. Gobernador Constitucional del Estado, Lic. José Natividad González Parás; durante la Instalación del Seminario de Cultura Mexicana Corresponsalía Monterrey; Colegio Civil Centro Cultural Universitario; Monterrey, N.L.

Enero 12, 2010

Señor Doctor Luis Ortiz Macedo, Miembro Titular y representante personal del Doctor Arturo Arzuela, Presidente del Seminario de la Cultura Mexicana.

Señor Doctor Romeo Flores Caballero, Presidente de la Sección de Nuevo León de este Seminario Nacional.

Señor Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Señores de este consejo que hoy se ha constituido.

Señoras y señores.

Me da una enorme satisfacción como representante del pueblo y del Gobierno del Estado de Nuevo León el estar esta tarde con ustedes aquí en este lugar tan representativo de la academia, del humanismo y de la cultura de nuestro Estado; en este renovado Colegio Civil, que hoy es un centro cultural de Nuevo León y de México, gracias a los esfuerzos que hemos realizado conjuntamente la Universidad Autónoma de Nuevo León y el Gobierno del Estado.


Estamos celebrando 75 años de vida de nuestra máxima casa de estudios, una universidad de la que nos sentimos orgullosos todos los nuevoleoneses.

Acaba de concluir un ciclo de conferencias y de homenaje a un regiomontano universal, Alfonso Reyes; este ciclo ha sido organizado por nuestra universidad, y hoy me da también una gran satisfacción el que nuestra universidad, en este centro emblemático de nuestra historia, de la academia y de la inteligencia sea el lugar en donde se renueva la dirección del seminario de la cultura mexicana aquí en Nuevo León.

Yo he tenido la oportunidad, primero de descubrir y luego de saber qué representa el seminario de la cultura mexicana; cuando fui Presidente de la Comisión de Educación y Cultura del Senado de la república tuve la oportunidad de convivir con sus integrantes a nivel nacional, y de saber lo que representó esta institución a veces poco conocida en nuestro país.

Como bien se señalaba aquí, surgió el seminario de la cultura mexicana en 1942, por una Ley del Congreso, en la época del Presidente Miguel Alemán, y siendo, recuerdo, Secretario de Gobernación Ruiz Cortines; fue producto, sin duda, de la corriente humanista que por fortuna estremeció al país por revolucionario en la década de los 30; fue producto de los esfuerzos de una generación de hombres de talento, de ideales, de visión cultural y de letras que impulsaron en nuestro país.

La figura de Vasconcelos, la figura de los grandes muralistas de México, los ideólogos de ideas avanzadas, de la época postrevolucionaria, y un grupo importante de literatos y de artistas movilizaron al país para impulsar con una visión popular, del pueblo, la cultura y al ciencia en México.

Esta visión humanista se refleja en el objeto de este seminario, que tiene por mandato de Ley desde entonces un presupuesto público para manejarse con independencia de las instituciones gubernamentales y que en sur artículo primero segundo, yo recuerdo, establecía que tenía entre otros objetos el propiciar la producción científica, cultural y artística de México, ciencia y cultura estaban en el espíritu de esos visionarios mexicanos de la década de los 30, que después llevaron a que gobiernos postrevolucionarios reivindicaran las causas por las que lucharon, eran las épocas de la educación popular, del maestro en el campo, de los muralistas que expresaban con gran calidad artística su visión de la sociedad, eran las épocas en que las universidades se convertían también, como sucedió posteriormente en Nuevo León, hace 75 años, en constituirse en frentes importantes del impulso del conocimiento, del humanismo y de la cultura.

Esta institución, el seminario de la cultura mexicana, tiene como característica especial el establecer una red a nivel nacional en los estados de corresponsalía, integradas por personajes de la sociedad civil que en un marco de cierta afinidad y de congruencia impulsan el desarrollo de las ciencias, de la cultura y de las artes.

Ha sido una institución que debe de recobra su brío, debe de convertirse en un frente plural, interdisciplinario, vinculado con el concepto del humanismo para hacer que esta parte tan importante de la vida de los seres humanos se convierta en prioridad para sociedad y Gobiernos.

Yo celebro que aquí en Nuevo León se retome la estafeta de generaciones anteriores y con una visión que corresponde a la integración de este consejo, cuyos miembros ya fueron nombrados hace unos momentos, se encargue de lograr que no haya vuelta atrás en los logros que sociedad y Gobierno hemos conseguido en materia de ciencia y de cultura, al contrario, que se fortalezca la calidad de una sociedad más demandante de bienes y servicios culturales, que se impulse la creatividad, que se reconozca y se respete a la inteligencia, a la academia, a las ciencias, que se populice y llegue a las bases el sentido impulsor de la creatividad, de la estética y del arte, que se le de su lugar a la historia, a las tradiciones, y particularmente que se impulse el respeto y el reconocimiento pleno a lo que las universidades públicas representan en nuestra gran nación que es México.

Nuevo León, en estos últimos años ha logrado avanzar gracias al esfuerzo de su gente, de sus instituciones académicas, de sus precursores culturales, de sus ideólogos, y particularmente de sus hombres de la cultura.

Ha logrado avanzar para constituirse en un centro privilegiado de la cultura y de las artes en América Latina; el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes señalaba hace dos años que el número de actividades culturales que se realiza en el área metropolitana de Monterrey ya es superior a la que se impulsa en la ciudad de Guadalajara, y cada vez más las transformaciones para la infraestructura de equipamiento urbano, con sus lugares especiales para la historia, para las expresiones artísticas, para las tradiciones, el reconocimiento a la importancia de la estética urbana, el impulso a los creadores se consolida en Nuevo León para no sólo ser como lo era hace apenas unos años, un centro fabril, reconocido por su industria, por su economía, por su actividad empresarial, sino también herederos de lo que Alfonso Reyes y gobernantes humanistas como Rangel Frías hicieron en su momento, hoy se convierta también en un centro cultural de excelencia en México y en América Latina.

Yo deseo que esta sección de Nuevo León, esta corresponsalía de esta institución, que debe de conocerse más, que es el seminario de la cultura mexicana se convierta pues en una atalaya de los ideales humanistas de aquellos precursores que en su momento promovieron la creación de esta institución.

Les invito a que participen con emoción y con pasión, a que se conviertan en promotores incansables de la misión que tiene esta institución y que en esta administración y en las próximas, en los amitos públicos, privados, sociales, sindicales, académicos, se siga impulsando, como lo pretendieron sus fundadores, el sentido humanista y crecientemente positivo en el ser humano de la cultura, las ciencias y las artes.

Felicidades.

Y vamos a seguir trabajando para que la cultura esté presente en este gran Estado que es Nuevo León, y en este gran país que es México.

Muchísimas gracias.